Cómo introducirnos escalarmente en la cerveza artesana

Comenzando con la cerveza artesana

En este artículo pretendemos mostrar qué pasos dar para ir comenzando con la cerveza artesana. Tengo muchos amigos que se aproximan al mundo de la cerveza artesana con precaución, como temiendo que ese nuevo universo de sabores no vaya a ser de su agrado. Hay muchas personas que no están demasiado abiertas al cambio en materia gastronómica. En estos casos, si no hay una orientación adecuada, son altas las posibilidades de errar el tiro y que la cerveza probada los aleje para siempre de este nuevo mundo. En Lupulia queremos tener como público objetivo a quienes aún no han hecho el tránsito desde la cerveza industrial a la artesana. Hay muchos otros lugares altamente especializados y donde los amantes de esta bebida van a encontrar probablemente más especialidades y más variadas que con nosotros. Pero tengamos en cuenta que en este momento no creo que el consumo de cerveza artesana represente en nuestro país más del 1% sobre el consumo total de cerveza. Y es ese 99% restante al que queremos atraer y queremos hacerlo con una oferta sencilla, una selección de las mejores artesanas de los mejores productores españoles.

Si eres consumidor habitual de cerveza y aún no has dado el salto a la cerveza artesana o cuando lo has dado no ha sido de tu agrado, piensa que te estás perdiendo algo importante. Supón que te encuentras algo así como tomando vino con gaseosa habiendo buenos riberas, riojas, somontanos…, tipos de uva diferenciados, tempranillo, cabernet, merlot… Seguro que no te importará tomar vino con gaseosa en tus comidas diarias, pero para una cena en un buen restaurante lo normal es que te inclines por una buena botella de la denominación de origen,  el tipo de uva o la cosecha que sea de tu agrado. ¡Imagínate poniendo vino con gaseosa en tu mesa de la cena de Nochebuena! ¡Horror!

Hay, pues, que hacer el tránsito a la cerveza de calidad y para que no te sientas desorientado o perdido entre la multitud de estilos, para que no te sorprendan sabores que quizá aún tu paladar no esté capacitado para degustar, te propongo en este artículo una aproximación escalar al mundo de la cerveza artesana. Se trata de que comiences por aquellos estilos que menos violenten tu paladar actual para ir pasando a aquellos más rotundos donde habrá muchas notas nuevas que seguro que disfrutarás cuando llegues a ellas por el camino adecuado. Si comienzas tu relación con este mundo tomándote una Imperial IPA lo más probable es que escupas el trago y tires el resto por el inodoro. Pero si llegas a la Imperial IPA tras haber ido acostumbrando el paladar a la eclosión de lúpulos que tienen estas especialidades seguro que la disfrutas.

Comenzando con la cerveza artesana

El primer paso, las rubias ligeras

Arriaca Rubia

Lo normal es que estés acostumbrado a la cerveza industrial de tipo lager que todos consumimos. Lo mejor es que comiences por aquellas especialidades que se encuentran más cercanas a este tipo de cerveza. Es posible que con algunas de ellas te preguntes por qué pagar más por algo que más o menos sabe como lo que ya bebes. Verás que no es así cuando insistas. Nuestra recomendación aquí pasa porque pruebes la Arriaca Rubia, una cerveza que se produce en Guadalajara. Verás que, a diferencia de lo que sucede con la Mahou o la Cruz Campo que tomas, aquí hay aroma y sabor. En nariz vas anotar un cierto aroma a cítricos, muy agradable. Y en sabor, aunque de forma muy matizada ya vas a percibir un poco de lúpulo. Sííí… ¡lúpulo! ese sabor que debe estar a la base de la cerveza y que de la industrial ya ni recuerdas. Pero el lúpulo proporciona amargor y como no queremos que aún te espantes, aquí es muy, muy moderado. Prácticamente no lo notas, pero te garantizo que a poco que te fijes mientras la tomas descubrirás muchos aspectos que ni de coña encontrarás en las lager que tomas hasta ahora.

 

Tyris Original

 

Una vez que ya te hayas tomado unas cuantas de estas y aprendido a disfrutarlas puedes dar el salto ya a una rubia, pero de tipo Ale. A diferencia de la anterior, esta es ya de alta de fermentación y vas a encontrar en ella un sabor más diferenciado y pronunciado respecto al vino con gaseosa al que acostumbras. El lúpulo comienza a destacar, pero no espantará aún. Para este paso te recomendamos la Tyris Original. Se trata de una Blonde Ale valenciana a la que las maltas le dan una fuerza especial. Los lúpulos son alemanes y están en segundo plano aún, pero ya apuntan un importante frescor floral. Estás entrando de lleno en el sabor. Mi receta consiste en media docenita de estas hasta dar el siguiente paso.

 

 

Ruben's Original

 

Terminaremos nuestro paseo escalar por las rubias ligeras con una especialidad algo diferenciada de estas, pero aún dentro del universo de su universo. Se trata de una Munich Helles, la Ruben’s Original, una cerveza onubense que parte de la tradicional receta alemana de este estilo. Lo que buscamos es ir acostumbrando el paladar a otros matices. Aquí aún hay poco lúpulo y se encuentra muy bien balanceado con la malta. Pero los toques aflorados y afrutados se notan especialmente, probablemente más que en las dos anteriores. Seguimos avanzando.

 

 

Demos una oportunidad a la malta

Los consumidores habituales de cerveza industrial suelen estar acostumbrados a las cervezas más maltosas, aunque no a las fuertemente lupuladas. Esto suele ocurrir porque prácticamente cualquiera de los grandes fabricantes suelen tener algún tipo de cerveza dirigida al consumo medio y a la que suelen diagnosticar de “doble malta”, “triple malta”… Uf, ¡qué horror!, ¿qué leches querrán decir con eso? ¿qué tiene más cantidad de malta? ¿qué tiene más de un tipo de malta? ¡Quién lo sabe!

Laugar Kiskale

 

Por eso, antes de caer en el mundo del lúpulo vamos a darle una oportunidad a las maltas. Y vamos a hacerlo con una especialidad que va a comenzar a introducirnos en algo que quizá haya sido hasta ahora también desconocido para nosotros, se trata de las cervezas donde la malta, además de aportar su sabor característico también comienza a ponernos en la boca unos ciertos tonos dulces, alicorados, pero aún muy matizados. Se trata de las Brown Ale. En este estilo te recomendamos una cerveza vasca, la Laugar Kiskale. Estamos ante una cerveza de un atractivo color caoba oscuro (el color comienza aquí a tener ya también su importancia) donde las notas maltosas y alicoradas te inundan. El dulzor en boca comienza a ser claramente perceptible.

 

 

Subiendo por el lúpulo

Hemos subido unos cuantos peldaños en nuestra escalera particular. Seguro que ya estamos disfrutando de este nuevo universo de sabores y aromas. Ha llegado el momento de dar el gran salto. ¡Hemos de enfrentarnos al lúpulo! Vayamos poco a poco, pero con constancia. El amargor puede causarnos cierto rechazo inicialmente. Mi recomendación es que insistáis. Disfrutad del aroma antes de tomar la cerveza, dejad vuestra nariz unos cuantos segundos en el vaso o la copa. Saboreadla tranquilamente. Poco a poco no solo nos iremos acostumbrando sino que, además, seguro que estas cervezas pasan a ser las artesanas de las que más nivel de consumo hacemos.

La Quince Hop Fiction

 

Vamos a comenzar con el estilo American Pale Ale. Ya estamos en el universo troncal de la cerveza artesana, pero aún en la zona moderada en cuanto a lúpulo se refiere. El amargor que el lúpulo proporciona se suele medir en unas unidades que son los IBU (International Bitterness Unit) o, lo que es lo mismo, unidad internacional de amargor. En la American Pale Ale que te vamos a recomendar los IBU son 40, una medida aún moderada para lo que te espera. Vamos a ello. Prueba la cerveza madrileña La Quince Hop Fiction. Se trata de una cerveza de color anaranjado y espuma blanca, cremosa y duradera. Sabor al cereal de la malta pero con los matices a cítricos, hierba y frutas tropicales que le dan los lúpulos centennial, citra y galena. Una explosión de sabor.

 

 

Sanfrutos IPA

 

Para este paso que vamos a dar ahora hay que estar ya lo suficientemente seguros. Vamos a pasar a las IPA (India Pale Ale). Esta es la especialidad reina en el mundo de la cerveza artesana, quizá la preferida por sus amantes. Pero, no os engañéis, desde aquí el amargor del lúpulo os va a impresionar y tenéis que estar preparados. Nuestra recomendación en este punto es que hagáis una primera escala en la segoviana Sanfrutos IPA, una cerveza donde aun el amargor es moderado (45 IBU) pero donde todas las características de las cervezas lupuladas están presentes. Se trata de una receta de uno de los principales maestros cerveceros actuales, Boris de Mesones, elaborada en Sanfrutos, una de las productoras con mejor calidad del país.

 

 

Tyris Amor Amargo

 

No queda otra, hay que seguir acostumbrándonos a niveles de amargor. Vamos ahora con una IPA más potente, en este caso, otra valenciana, la Tyris Amor Amargo. Estamos ante una cerveza de un atractivo color ámbar dorado con aroma y sabor a lúpulo americano, fresco y cítrico, también con notas de fruta de hueso (melocotón, mango…). Amargor fuerte (70 IBU) per muy bien balanceado con el segundo plano de las maltas, en este caso, caramelizadas. Una explosión de aroma y sabor. Si consigues disfrutar de esta cerveza, has pasado ya el cursus honorum de la cerveza artesana. A partir de aquí ya tienes tu paladar acostumbrado a disfrutar de ellas y puedes, por tanto, probar cuantas nuevas especialidades te echen encima.

 

 

Y terminamos en el mundo de las negras

La cerveza negra tampoco ha sido casi nunca bien aceptada por el consumidor de las lager habituales. Y quizá con razón, porque las porter más básicas que son las que quizás hayas probado, desde luego no suelen ser muy atractivas.

Arriaca Imperial Russian Stout

 

Las Stout son cervezas negras donde se emplean un tipo especial de malta que les dan ese color además de unos aromas y sabores ciertamente especiales. Te vamos a proponer aquí que comiences por la Arriaca Imperial Russian Stout, una impresionante cerveza producida en Guadalajara. Aquí estamos ante una cerveza color negro opaco con aroma y sabor a café, chocolate negro y vainilla. El retrogusto final tiene tonos alicorados y un alagradable amargor proporcionado por sus 60 IBU. Pero ojo, no te espantes, aquí las maltas empleadas dejan a los lúpulos en un segundo plano que nada tiene que ver con la fuerte presencia que hemos visto en las IPA. Ojo que estamos ante cervezas de alto contenido alcohólico. En este caso 10,1%. Son especialidades que soportan perfectamente ser tomadas acompañando a un postre o como si se tratara de una copa.

 

 

La Pirata Black Block

 

No puedo tampoco de dejar de recomendar en esta cadena un último eslabón. Otra Imperial Stout donde los toques alicorados son aún más persistentes que en la anterior. Se trata de La Pirata Black Block, una cerveza barcelonesa que, según dice el fabricante, incendia el corazón de quien la toma. Aroma y sabor a café, chocolate y licor. Los tonos alicorados son aún más fuerte que en la de Arriaca. Es la copa por excelencia, la puedes cambiar perfectamente por tu gin tonic o tu whisky de malta. ¡Ojo que tiene 11,2% de alcohol!.

 

 

 

Y, ¡en fin!, aquí terminamos nuestra introducción escalar a la cerveza artesana. Obviamente hay muchos más estilos de los aquí reseñados, pero estoy seguro que si sigues los consejos que te indicamos te habrás alejado ya del vino con gaseosa y estarás capacitando a tu paladar para probar los mejores ribera del duero que puedas conseguir. Suerte en tu camino a Ítaca.

Antonio Quirós
Sobre Antonio Quirós 17 Artículos
Un tipo extraño que salió hace muchos años de la administración pública madrileña para dedicarse a emprender proyectos empresariales. Hasta el momento se cuentan cuatro de ellos con fracasos y éxitos en una dosis razonable. Por estudios, Licenciado en Filosofía; por desarrollo profesional, tecnólogo y por inquietudes personales, métome en todo. Desde que monta Lupulia, tabernero (el oficio más digno que ha ejercido)

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